martes, 5 de julio de 2016

ESTRUCTURA ECONÓMICA DEL ECUADOR

Estructura económica

A pesar del crecimiento vigoroso de los últimos años, y al igual que la mayoría de los países latinoamericanos, su economía sigue dependiendo de las exportaciones de materias primas y el petróleo es la principal fuente de riqueza del país. Para superar aquella situación, el Estado está haciendo inmensos esfuerzos en pasar de una economía extractivista a una economía del conocimiento y valor agregado, por eso se está becando a jóvenes para estudiar en universidades de prestigio en el primer mundo, se está elevando el nivel académico de las universidades ecuatorianas con la Ley de Educación Superior y se está construyendo la ciudad del conocimiento: Yachay, con asesoría coreana. Existen diferencias importantes del ingreso donde el veinte por ciento de la población más rica posee el 54,3 % de la riqueza y el 91 % de las tierras productivas. Por otro lado, el 20 % de la población más pobre apenas tiene acceso al 4,2 % de la riqueza y tiene en propiedad sólo el 0,1 % de la tierra.
Refinerías en Esmeraldas.
En contraposición a esta inequidad y pobreza, Ecuador tiene una gran riqueza natural, está ubicado geográficamente en la línea ecuatorial que le da su nombre, lo cual le permite tener un clima estable casi todos los meses del año con las consecuencias positivas para el sector agrícola; posee petróleo en cantidades que si bien no lo ubican como un país con grandes reservas, pero las tiene cantidad suficiente para su desarrollo. El país tiene importantes reservas ecológicas y turísticas en cuyo aprovechamiento puede estar el sustento para su progreso.

Pobreza y desigualdad

La línea de pobreza en Ecuador en el año 2011 está en $ 72.87, es decir si una persona recibe en promedio ingresos mensuales por debajo de esa cantidad es considerada pobre en Ecuador. Según la CEPAL, órgano adscrito de las Naciones Unidas, Ecuador en los últimos diez años ha reducido en 16 puntos la pobreza. EPENE EN VINAGRE n el año 2011, 32.4 % de ecuatorianos están en la pobreza y 10.1 % en la indigencia. Desde diciembre de 2006 hasta diciembre de 2011 93 700 ecuatorianos ascendieron a la clase media. En 2012 Ecuador será el segundo país que más pobreza reducirá de América Latina, cayendo en 4.7 puntos en un solo año. La desigualdad también ha disminuido, el coeficiente de Gini bajó de 0.539 en diciembre de 2006 a 0.473 en diciembre de 2011. Esto implica que la pobreza ha disminuido, pero la riqueza también ha sido mejor distribuida.

Sistema laboral

La nueva constitución ecuatoriana eliminó la tercerización en el año 2008. También el Estado obligó a que a las trabajadoras domésticas se les pague el salario mínimo y obtengan todos los beneficios de ley como cualquier trabajador. En diciembre del año 2011 se dio un hecho inédito en la economía ecuatoriana: por primera vez el empleo pleno (49.9 %) fue mayor al subempleo (44.2 %). El empleo pleno es aquel que incluye seguridad social, vacaciones, décimo tercer y décimo cuarto sueldo, utilidades, etc., lo cual desvela que la política económica no sólo está orientada al crecimiento del empleo sino también a la mejora gradual de la calidad del propio. La tasa de desempleo a nivel nacional según cifras del Banco Central del Ecuador fue de 4.6 % para septiembre de 2012. La afiliación al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social es obligatoria: en mayo de 2011 los ecuatorianos aprobaron en referendo la penalización de no afiliar empleados al IESS. Al inicio del gobierno del presidente Correa la afiliación al IESS era de 35 %, para diciembre de 2011 es de 58.5 %.
Salarios Como una medida para fomentar el crecimiento económico sin recurrir a la explotación laboral en 2010 se aprobó el Código de la Producción. Este código establece la diferencia conceptual entre salario mínimo y salario digno. El salario mínimo es, como su nombre lo índica, la mínima remuneración que un empresario está obligado a pagar para que el empleado evite el mal mayor que es el desempleo, pero no es el salario adecuado para un trabajador. Para evitar que las empresas sean rentables y obtengan extraordinarias utilidades a costa de pagar el salario mínimo a sus trabajadores, el Código de la Producción establece que la empresa no podrá declarar utilidades hasta que el último de sus empleados reciba el salario digno, en ese caso las utilidades se reparten por medio de fórmulas matemáticas a los empleados cuyo sueldo sea menor que el digno, así las empresas que pagan salarios mínimos lo harían sólo en caso de pasar por un mal momento económico y no para aumentar la competitividad y la rentabilidad.

HISTORIA DE LA ECONOMÍA DEL ECUADOR

HISTORIA DE LA ECONOMÍA DEL ECUADOR  
La economía de Ecuador es la octava más grande de América Latina después de las de BrasilMéxicoArgentinaColombiaPerú,Venezuela y Chile.
La economía ecuatoriana ha presentado un robusto y continuado crecimiento desde su dolarización en enero del 2000, cultivando varios logros como no haber entrado en recesión durante la crisis económica global de 2009, seguramente gracias a no tener moneda propia, evitando así la emisión inorgánica, la cual era la costumbre antes de la dolarización de la economía. Ecuador ha concentrado sus esfuerzos en diversificar su matriz energética e incrementar la inversión pública en infraestructuras: hidroeléctricas, carreteras, aeropuertos, hospitales, colegios, etc.

Independencia

La Independencia de Ecuador se hizo efectiva tras varios intentos por parte de los criollos europeos -son la clase dominante en Hispanoamérica- para conseguir el poder, debido a que recibían un trato discriminatorio en el comercio y en el acceso a los cargos coloniales. En la Independencia de Ecuador se pueden distinguir tres momentos significativos, el primero de 1808 a 1812, el segundo de 1812 a 1820 y el tercero de 1820 a 1822. Los criollos se aprovecharon de la debilidad de España a causa de la invasión napoleónica en la Península Ibérica, para tratar de sustituir a los Virreyes nombrando Juntas que gobernarían a nombre del "Monarca Legítimo".
En 1808 se hizo un primer intento de este carácter, pero fracasó. Los conspiradores volvieron a integrar la Junta Soberana el 10 de agosto de 1809, conocida como Primer Grito de la Independencia. En este día, nombraron como Presidente al Marqués de Selva Alegre; esta Junta también duró poco, el fracaso se debió al escaso apoyo popular que logró el movimiento.
En 1812 las fuerzas españolas tenían al país nuevamente controlado. De 1812 a 1820 en La Real Audiencia de Quito se vivió una tensa calma, durante estos años los impulsos independentistas fueron madurando, ahora se pretendía la total autonomía. A Guayaquil, ciudad habitada por comerciantes, llegaban noticias de los triunfos de Simón Bolívar y José de San Martín en el Cono Sur (el resto de países de América del Sur). Es así como Guayaquil proclama su Independencia el 9 de octubre de 1820, José Joaquín de Olmedo fue la gran figura de este acontecimiento, los movimientos continuaron en el interior y el 3 de noviembre del mismo año 1820 Cuenca también proclamó su independencia.
Más tarde el ejército guayaquileño fue derrotado y recibió refuerzos de Simón Bolívar, delegando al general Antonio José de Sucre para que dirija las operaciones y se encargue de gestionar el ingreso de Guayaquil a Colombia, Sucre se dirigió a la Sierra hasta llegar a las faldas del Volcán Pichincha (cerca de Quito), y el 24 de mayo de 1822 se enfrentaron los dos ejércitos, siendo derrotados los realistas, la Batalla del Pichincha es la que culminó con el curso de la independencia ecuatoriana.
Los territorios de Quito y Guayaquil (Cuenca ya lo había hecho antes) pasaron a formar parte de la Gran Colombia con el nombre de Distrito del Sur. En 1830 con la disolución de la Gran Colombia, Ecuador pasó a ser un Estado independiente, su primer mandatario fue el general Juan José Flores.
Ecuador, como todos los países de América Latina, se independizó porque quería tener poder político y libertad para desarrollar sus actividades económicas; los criollos consideraban injusto estar excluidos de la política y de las decisiones económicas. Pretendían conservar y mejorar su estatus.
Entre los costes de la independencia podemos destacar la pérdida de vidas humanas, es un país que nace empobrecido y endeudado . No hubo cambios en la estructura administrativa. Tampoco hubo cambios sociales para las llamadas castas: criollos, mestizos, mulatos, ni para los indígenas y esclavos negros, empobrecimiento de muchas regiones, no podían competir con las industrias de Europa. Como beneficios, desapareció el monopolio comercial, el proteccionismo, cambios políticos, acceso a los mercados internacionales de capital, control de las exportaciones e importaciones.

CRISIS ACTUAL DEL ECUADOR, BUSCA DE CULPABLES

Crisis actual del Ecuador, empiezan a buscar culpables 

Por primera vez desde el comienzo de la crisis económica, una mayoría de ecuatorianos (un 32% de los encuestados) declara creer que “la principal causa de la situación económica del país” es “la mala administración del presidente Correa”, frente a un 28% que cree que la situación es provocada “por la caída de los precios del petróleo”, según una encuesta de la empresa CEDATOS, cerrada al 31 de enero de 2016.


Hasta diciembre, una mayoría (de 33%) atribuía la crisis al derrumbe del petróleo en los mercados internacionales, sobre el 29% que culpaba ya a Correa. Pero las percepciones empezaron a variar desde octubre. Otra de las razones que se esgrimen, “la crisis económica mundial“, oscila entre el 21 y el 23%, aunque en octubre se encontraba unas décimas por encima de la tendencia que culpa a Correa.
Muy pocas personas en cambio, entre un 5% y 7%, atribuyen la responsabilidad de la crisis a la dolarización. E incluso esa tendencia está a la baja.
La credibilidad de Correa, en cambio, empezó a cambiar ya a mediados de octubre de 2015. A comienzos de ese mes, el 48% aún declaraba que “sí cree en la palabra de Rafael Correa, sobre el 43% que declaraba que no. Las líneas se cruzaron a mediados de ese mes, y para noviembre ya el 48% no creía en la palabra de Correa, sobre el 44% que sí. El momento más grave ha sido diciembre, cuando el 57% de los encuestados declararon que no creían en la palabra del presidente. La cifra ha variado en enero, pero los que no creen siguen muy por encima de los que sí.